Eco-sostenibilidad: del roble a la botella

Los alcornocales representan una riqueza naturalista exclusiva del Mediterráneo. Árboles majestuosos, a menudo seculares, que se extienden sobre un área de más de dos millones de hectáreas protegen nuestro hábitat del proceso de desertificación.

En ambientes áridos como los suelos y el clima del sur de Europa, el espeso follaje del alcornoque evita la deshidratación del suelo, protegiendo tanto la biodiversidad vegetal como la fauna y emitiendo cuatro veces el CO2 absorbido a la atmósfera. Mureddu Sugheri reconoce este inmenso patrimonio verde como un recurso ambiental precioso que debe preservarse para el bienestar de las generaciones futuras. Cuidar los alcornoques y transformar sus frutos decenales con artesanía es nuestro trabajo y nuestra responsabilidad social corporativa.

Son innumerables las ventajas que la comunidad deriva del uso de tapones de corcho para sellar botellas de vino.